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II. CRITICAS DE LIBROS Otras Críticas de Libros III. ENTREVISTAS
I. EDITORIALES DEL
BOLETÍN LETRA PSI Diciembre
2003: Psicología y discapacidad. El
presente año 2003, celebramos el año internacional sobre
la discapacidad, En este sentido he tenido la
posibilidad de leer estos días el libro "La Recientemente he podido participar
en diversos eventos: congresos, La Psicología es una
ciencia que nos permite conocer mejor al ser humano, Creo también que la
Psicología nos debe servir para entender la discapacidad, Todos somos discapacitadps
en determinadas situaciones y/o etapas de Para
esto también, estoy plenamente convencido, que la Psicología
puede
Octubre
2003: Galardones de la Psicología Murciana. Como cada año, el 25 de Noviembre se celebrará el Día Internacional para la erradicación de la violencia contra la mujer, sin que, lamentablemente, las cifras nos indiquen que estemos cerca de su total erradicación. Pese a los importantes avances realizados en materia de legislación, pese al endurecimiento de los castigos a los agresores y, sobre todo, pese a que hayamos llegado a un elevado nivel de sensibilización social con el problema y a un importante cambio de criterio que, por fin, considera a la mujer como víctima y no, como hace tan solo unos años consideraba un amplio espectro de la población, de forma más o menos velada, como la propia responsable de su situación. Pues pese a todo, insisto, los datos indican un agravamiento de la situación y un aumento importante del número de víctimas en nuestro país. Entre las diversas consideraciones que pueden hacerse para explicar este hecho, quiero resaltar dos: -
La primera de ellas es la mayor presencia en nuestro país de mujeres
procedentes de otras culturas, en las que los derechos de la mujer aun
se encuentran en un estado incipiente y la propia - La segunda es el profundo desconocimiento que aun se tiene de la mentalidad del agresor y de los mecanismos que propician la relación de agresión-sometimiento. Son, entre otros, dos aspectos en los que la intervención de los profesionales de la psicología tiene que incidir de modo determinante y con carácter inmediato, en un caso para favorecer los mecanismos de integración (no de asimilación) que, lógicamente, deben posibilitar la equiparación y, en el segundo caso, estableciendo pautas de tratamiento que permitan una intervención eficaz. Andrés
Duarte López
Octubre
2003: Galardones de la Psicología Murciana. La psicología profesional vista con cierta perspectiva parece que tiene una larga historia en nuestra sociedad, pero todos sabemos que no es así y que las apariencias engañan. Nuestro Colegio, sin ir más lejos, empezó a gestarse en 1981. Por eso, todo cuanto hagamos para que la psicología profesional encuentre su espacio en la sociedad nunca será suficiente. Nuestra profesión que cada vez tiene un mayor reconocimiento, sin duda, gracias a la capacidad de los profesionales de "hacerlo bien", no está exenta de ataques, de tener que pelear una-y otra vez por un espacio profesional propio que implique una definitiva aceptación a la labor de los psicólogos en la sociedad sin tener que recurrir a comparaciones - siempre estériles- con otras profesiones. De aquí que hayamos decidido -junto a la celebración de jornadas, congresos, simposios y otros eventos de carácter científico-utílizar otras estrategias de dar a conocer la profesión a la sociedad, desde una perspectiva diferente: reconocer públicamente la labor realizada por personas e instituciones públicas y privadas a favor de la psicología profesional en nuestra región. Con esta intención se han creado los GALARDONES DE LA PSICOLOGÍA MURCIANA que otorga el Colegio por vez primera este año en conmemoración de la creación del Colegio de Psicólogos de la Región de Murcia y que tendrá su continuidad en años sucesivos. Los galardones de carácter institucional de este año se han otorgado a la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Murcia, al Decano- Presidente del Colegio Oficial de Psicólogos de España y a la Facultad de Psicología de nuestra Universidad; el galardón a los medios de comunicación ha. recaído en el diario La Verdad; el galardón a la institución privada a FEAPS (Federación de Asociaciones a favor de Personas con Retraso Mental); asimismo se ha otorgado un galardón a toda una vida profesional y a su labor profesional al doctor Francisco Caries Egea y como especial reconocimiento a la labor realizada en el nacimiento de nuestro Colegio a los dos primeros presidentes electos Antonio Coy Ferrer y Juan Ruiz del Amor. Los galardones de esta primera ocasión tienen un marcado carácter institucional que evidentemente no tendrán en las siguientes convocatorias en las que, sin descuidar las razones institucionales, se fomente y abunde en el reconocimiento de la labor desempeñada en favor de la psicología. Desde ahora mismo os invito a que propongáis a la Junta de Gobierno nombres de personas e instituciones que estiméis puedan recibir alguno de los galardones. La entrega de los Galardones de la Psicología Murciana tendrá lugar el día 24 de octubre a las 20 horas en el hotel NH Amistad de Murcia y tras el acto podremos compartir un vino español. Es importante vuestra presencia como señal de unión y de reconocimiento de la profesión, como forma de devolver a la sociedad algo de lo que la misma nos ha dado. Manuel
Enrique Medina Tornero
Agosto-Septiembre
2003: Tenencia de animales potencialmenie peligrosos.
Es fácil deducir que la tarea que tenemos que desarrollar no es sencilla y mas si queremos (y debemos) evitar que la emisión de estos informes se convierta en un mero acto burocrático. En el caso de los certificados para conductores existe un protocolo establecido común para todos los centros y unos criterios bien definidos para determinar las aptitudes necesarias para la conducción. En el caso de los certificados de aptitudes para la tenencia de animales potencialmente peligrosos todavía no es así. Sería conveniente que los profesionales que nos dedicamos a ello utilizáramos un protocolo de actuación conjunto para conseguir que el informe emitido en cualquier punto de nuestra comunidad esté basado en los mismos criterios de evaluación, ofreciéndonos mayor garantía en la elaboración de estos informes. Para comenzar a solucionar este problema se ha organizado un curso que se impartirá a primeros de octubre con los objetivos de preparar al alumno para llevar a cabo la evaluación de los poseedores y adiestradores de animales potencialmente peligrosos y familiarizarle con las pruebas adecuadas para evaluar a los interesados en obtener esta licencia. Por otra parte, está en el ánimo de esta vocalía el fomentar la comunicación entre los profesionales que nos dedicamos a la Psicología del Tráfico y la Seguridad,'para determinar cual es nuestra situación actual y trabajar sobre otras cuestiones que están en proceso de desarrollo y que ampliarían nuestro campo de actuación como es la rehabilitación de conductores o la elaboración de un protocolo de evaluación para la licencia de armas, o cualquier otro tema.que fuera de interés para los colegiados. Jesús
Leandro Pérez . Julio
2003: Regulación de la Publicidad Sanitaria en la Región
de Murcia. El d ía 10 de mayo se publicó en el Boletín de la Región de Murcia el Decreto n° 4112003, de 2 de mayo de 2.003, por el que se regula la publicidad sanitaria en la Región de Murcia. Es una iniciativa legislativa importante ya que, además de definir el término en el ámbito sanitario, establece el marco de partida sobre publicidad y promoción comercial de productos, actividades y servicios en el que deben moverse las profesiones sanitarias en el proceloso mundo del libre mercado. Se define la publicidad sanitaria, en su articulo 2°, como "(..) toda forma de comunicación y gráfica, sonora o audiovisual, efectuada por cualquier medio o soporte, por personas físicas o jurídicas dirigida a promover directa o indirectamente la contratación de actividades, productos o servicios prestados por centros, servicios o establecimientos sanitarios de la Región de Murcia, relacionada con los riesgos para la salud o que tengan cualquier tipo de repercusión positiva o negativa para la salud humana o que impliquen perjuicios para el restablecimiento o reparación de la salud humana". En el artículo 3° se contempla que todas las formas de publicidad sanitaria que se refiere el artículo 2° de este Decreto, deberán ser objeto de autorización administrativa previa por la Consejería de Sanidad y Consumo. Y para ello, para autorizar la publicidad sanitaria, la Administración ha querido contar con la participación de los colegios profesionales del sector sanitario. Tal y como expone en el preámbulo de la norma, lo hace con el fin de que las decisiones en materias tan complejas como sanidad y publicidad cuenten con el asesoramiento e informe más completo posible. Así en el artículo 8° del Decreto se contempla la colaboración de los colegios profesionales, ya que se dice que "Las solicitudes y documentación correspondiente, una vez comprobado el cumplimiento del artículo 4 (que el establecimiento que solicita la autorización está inscrito en el Registro de Centros, Servicios y Establecimientos sanitarios de la Consejería de Sanidad y Consumo) serán remitidas al colegio profesional en el que esté colegiado el responsable sanitario del Centro, Servicio o Establecimiento sanitario que figura en el registro de establecimientos sanitarios, a fin de que emita informe acerca el cumplimiento de los criterios señalados en el artículo 5 en el plazo máximo de diez días". En el articulo 5° se recogen los criterios que se deben tener en cuenta para la difusión de mensajes publicitarios y se especifica que, sin perjuicio del sometimiento a normas generales o específicas, la publicidad sanitaria, a los efectos de esta norma, definida en el párrafo anterior, deberá observar, sin perjuicio de que la Consejería de Sanidad y Consumo pueda disponer en desarrollo del Decreto, los siguientes criterios en la difusión de los mensajes: "
1.- Identificar con toda claridad rigor y precisión y de forma
objetiva, el producto o servicio al que se refiere no dejando dudas sobre
su verdadera naturaleza. El Colegio de Psicólogos realizará su informe ateniéndose a lo contemplado en la materia en sus Estatutos y en el Código Deontológico. Así, en el articulo 10.5 de los Estatutos del Colegio de Psicólogos de la Región de Murcia se dice que "Los psicólogos colegiados, en el ejercicio de su actividad al servicio de la comunidad, deberán cumplir las obligaciones deontológicas propias de la profesión, correspondiendo al Colegio velar por el cumplimiento de las citadas normas y las disposiciones sobre Defensa de la Competencia y Competencia Desleal y general de Publicidad, y en particular la publicidad sanitaria, en su ámbito competencial".Asimismo en el artículo 27 se dice que "el Psicólogo ejercerá su profesión en régimen de libre competencia y estará sometido, en cuanto a la oferta de servicios y fijación de su remuneración, a la legislación sobre Defensa de la Competencia, Competencia Desleal y Publicidad en general" Y,
en cuanto al Código, para un psicólogo que conozca el marco
de conducta ético en el que se inscribe su ejercicio profesional,
nada de lo expuesto en los criterios del Decreto puede constituir una
novedad. El Código Deontológico dedica un capitulo completo,
el VI, a regular el comportamiento del psicólogo en ese ámbito,
tal y como se recoge en los siguientes artículos: Por otra parte, y volviendo al Decreto 41/2003, una cuestión importante a tener en cuenta es que en la norma se recoge también la consideración de infracción el incumplimiento de lo regulado y las sanciones derivadas del incumplimiento. Así, en el artículo 16° se establece la posibilidad de suspender la-actividad publicitaria, cuando se lleve a cabo la difusión de mensajes publicitarios a los que se refiere este Decreto sin la previa autorización administrativa o con el incumplimiento de cualquiera de los requisitos contemplados en el mismo, hasta que se subsanen los defectos o se cumplan los requisitos exigidos. Y en el artículo 17° se recoge que tendrán la consideración de infracciones o sanciones el incumplimiento de las disposiciones contenidas en el Decreto, a los efectos previstos en la Ley General de Sanidad y en la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. En definitiva, la publicación de Decreto constituye un paso más en la colaboración entre la Administración y los Colegios profesionales en la defensa de los usuarios de los servicios relacionados con el ámbito sanitario y en la búsqueda de un ejercicio profesional ético y responsable. Carmen
Batres Marín-Blázquez
Mayo
2003: En el décimo aniversario del boletín. El Boletín informativo del Colegio ha cumplido 10 años y para celebrarlo la Junta de Gobierno ha decidido cambiar su formato. No se trata de una decisión baladí, sino que está basada en la consideración de intentar hacer más atractiva la comunicación con los colegiados. Desde aquel lejano abril de 1993 en que presentábamos el primer número formado por un conjunto de hojas fotocopiadas y montadas por los miembros de la Junta Rectora, y con una tirada de 350 ejemplares, hasta hoy en el que la edición supera los 1.100 ejemplares hemos pasado por muchos avalares e inconvenientes en la elaboración del Boletín. El formato del Boletín como recordarán los colegiados más veteranos ha sufrido tres transformaciones, tres épocas, diríamos en el lenguaje editorial y ésta que ahora se presenta será la cuarta. El nuevo Boletín está caracterizado por una cierta economía del espacio y una funcionalidad en su diseño, de forma que se mantengan algunas de las secciones consideradas de utilidad práctica para la vida colegial y aparezcan otras que lo hagan más dúctil y manejable en cuanto a los contenidos. Sin embargo, la razón de peso que nos ha llevado a modificar el Boletín es el interés por hacerlo más atractivo, que resulte menos monótono como se irá comprobando a lo largo de los próximos números. Existe, sin embargo, en la política editorial del Colegio un manifiesto interés por potenciar, con los medios a nuestro alcance, la página Web del Colegio como vehículo privilegiado de información, comunicación e intercambio de opiniones, de generación de debates y foros en torno a temas profesionales y/o científicos que afecten a la profesión o a la relación del psicólogo con la sociedad. No debemos olvidar que casi el 60% de los colegiados ya tiene internet, lo que nos permite establecer formas diferentes de comunicación a las clásicas de formato revista y boletines y, además, agiliza la información que es el auténtico caballo de batalla que mantenemos a diario con las empresas distribuidoras y con Correos. Desde aquí os pido la colaboración de todos aquellos que podáis aportar sugerencias sobre la página Web. Aportaciones que contribuyan tanto a mejorar su calidad expositiva como los contenidos y/o las posibilidades de generación de enlaces para aumentar el caudal informativo de la misma. Quisiera terminar esta breve presentación con un agradecimiento muy especial y sincero a nuestra compañera Paloma Montosa de Prado quien a sus tareas como Vicesecretaria en la Junta, unía la anónima labor de coordinar el Boletín. Nadie mejor que ella sabe los desvelos que dicha tarea le ha supuesto y que haciendo gala de una paciencia infinita y sacando tiempo de donde no había, conseguía que el Boletín se confeccionase. Gracias Paloma, en nombre de los colegiados. Manuel
Enrique Medina Tornero
Abril
2003: Psicología de combate. Bombardear Irak. Cuando un piloto de "F-18" aprieta el botón rojo marcado con las cuatro letras FIRÉ se considera a sí mismo como el último elemento de una cadena de mando-planificación-ejecución en la que él se limita a realizar de forma eficaz "su trabajo". Le han enseñado a controlar las emociones porque pueden interferir en la eficacia de su actuación; y una vez en tierra se cuidará de que las imágenes de su ataque no tengan significado emocional alguno, se trata de simples fotografías recordadas como los "resultados de su trabajo" y a las que etiquetará poniendo de manifiesto la calidad del mismo. El piloto está convencido de que es un instrumento de la cadena de acciones de combate en la que los auténticos responsables están más arriba; necesita interiormente desplazar la responsabilidad de la acción agresiva a la cadena de mando de la que ha surgido la orden, una cadena de mando tan dilatada y tan amplia, que la responsabilidad de la orden queda parcialmente diluida a lo largo de ella. Está tranquilo, debe estarlo para desarrollar a la perfección una labor tan "exquisitamente delicada" y que transcurre a una velocidad que no podemos ni siquiera imaginar, en décimas de segundo. El único pensamiento es destruir el objetivo, destruir al enemigo, cumplir la misión. Y para ello lleva dos máquinas: una, el avión, un diseño de alta tecnología que paradójicamente permite ver el mundo al revés; y dos, un cerebro construido "a prueba de bombas" para en el aire ser frío y eficaz; él sólo cumple órdenes y se limita a batir al enemigo. El piloto ha sido entrenado para conocer y mantener una relación muy íntima con su avión. Se trata de un vínculo que llega más allá del tradicional soldado-fusil; el avión no es sólo el arma con la que atacar al enemigo, es también el que le mantiene vivo en el aire. La vida del piloto depende de su avión y esa dependencia expresa especialmente la relación existente entre ambos; esa vinculación externa o "matrimonio simbiótico" marca una actuación especial, una prolongación hombre-máquina donde cada deseo del piloto tienen su réplica en un movimiento del avión. Estas circunstancias hacen que los preparadores de los pilotos tomen muy en serio las pruebas de selección en función de determinados perfiles de personalidad y la presencia de capacidades específicas. Han de tener un nivel alto de estabilidad emocional, alta motivación de logro, habilidad espacial, baja ansiedad ante la muerte, rapidez en la toma decisiones, alta necesidad de adhesión que consigue gracias a la estructura jerárquica del mando, y una mente fría que no mide las consecuencias de sus actos. La selección y el entrenamiento de los pilotos de combate suelen ser muy duros. Se les enseña a considerar todos y cada uno de los detalles para utilizar "su máquina" hasta una precisión milimétrica, la perfección en la destrucción del objetivo; y de forma muy sutil se les inculca también el odio al enemigo, la necesidad ideológica de contribuir a los "intereses nacionales", la cooperación y dependencia con los compañeros de armas y la posibilidad de ofrendar una porción de la propia individualidad. Por otro lado, están entrenados para tener gran confianza en sí mismos y en sus compañeros, hasta el punto de que si alguno cae prisionero, tiene la plena seguridad de que será rescatado. Esto les hace pensar que son invencibles; en el cerebro de un piloto de "F-18", qué duda cabe, hay cierta dosis de megalomanía. Después, cuando se desarrolla la conciencia, los pilotos que han intervenido en los bombardeos y han visto los efectos de su acción, incluidos los "daños colaterales", suelen desarrollar sentimientos de culpa, cuadros depresivos y, sobre todo, el síndrome de estrés postraumático. De esta forma, los pilotos que bombardean diariamente Irak, que son muy jóvenes y tienen una formación muy variada y rigurosa, ven con sus propios ojos esa larga "carretera de la muerte", con edificios destruidos, civiles muertos y cientos de miles que huyen del infierno; imágenes a las que en un principio no dieron significado emocional alguno pueden después vivir el resto de su vida como una verdadera pesadilla, dado que su futuro quedó determinado por algo tan "normal" e "inocente" como es el desempeño de su ejercicio profesional: destruir el objetivo, destruir al enemigo, cumplir la misión. JOSE
BUENDIA
Marzo
2003: Psicólogos en tiempos de crisis Con una cierta frecuencia toda nuestra vida parece girar a fenómenos o crisis más o menos artificiales que de pronto adquieren una inusitada presencia en nuestra vida diaria, hasta el punto en el que todo parece girar en torno a ella. No me refiero solo a cuestiones de tanta trascendencia como el "artificial conflicto de Irak" (¿Cómo hemos podido vivir tanto tiempo ignorando el grave peligro que se cernía sobre nuestras cabezas?), o el despropósito del "Prestige" y de las graves consecuencias que tanto uno como otro pueden tener. Me refiero también a esas otras crisis que nos "sugieren" y que durante un periodo ocupan los debates de sesudos intelectuales a la par que la de los ciudadanos de a pie, crisis de tanta trascendencia como la "guerra del fletan" (¿quién la recuerda y cuantos de nosotros sabíamos de la existencia de tan importante pez? ¿o era un gasterópodo?), sin olvidarnos del culebrón de Ronaldo y su crisis personal en el fútbol italiano, por no hablar de las semanales crisis semanales de algunos equipos de fútbol o de las permanentes crisis de la familia real británica o de cualquiera de los personajes de "fama efímera" que, en un inusitado ejercicio de acrobacia, han dado un doble salto mortal de las revistas de las peluquerías a la franja infantil de la televisión. Esta sensación creada de permanente crisis ha favorecido la proliferación de videntes, sanalotodo, adivinos de medio pelo, iluminados y otros seres, a veces, según confiesan ellos mismos, procedentes de otras galaxias, que ya no solo hacen su agosto a costa de los demás, sino el año completo. Es preocupante comprobar como tales "profesionales" cuentan cada día con más ascendiente sobre un número cada vez mayor de personas y como con mil filigranas eluden la responsabilidad que podría derivarse de la practica de actuaciones que entran en clara confrontación con la práctica de determinados profesionales (médicos, psicólogos, etc.), a los que intentan suplir con sus conocimientos esotéricos o insuflados directamente por "seres superiores", ejerciendo así un "intrusismo" que niegan sistemáticamente. Pero también es preciso hacer un ejercicio de honestidad profesional y reconocer que la propia versatilidad que nos ofrece la formación que hemos recibido como psicólogos y que nos ha permitido abrir un importante número de ámbitos de trabajo para el ejercicio profesional, ha podido provocar en algunos momentos y a algunos de nosotros dos sensaciones que nada tienen que ver con el ejercicio que debe realizar el psicólogo: el fenómeno que algunos no dudan en calificar como el de "psicologización de todos los aspectos de la vida cotidiana" y el de que el psicólogo todo lo puede tratar, dos tentaciones en las que es muy fácil caer y que en algún modo nos harían parecer como nuevos gurús en una sociedad que parece necesitar de ellos. No me cabe la menor duda de que nuestra práctica profesional tiene un rigor y unos mecanismos adecuados para evitar esos posibles deslices, pero no creo que este de más el recordar de vez en cuando que esos deslizamientos pueden provocar un serio problema para el conjunto de profesionales que ejercen adecuadamente y con la mayor profesionalidad su actividad corno psicólogos y en ese sentido me permito recordar que el Código Deontológico del que nos hemos dotado es una de las mejores garantías de que disponemos para el correcto ejercicio profesional y que ante la duda no debe tampoco dudarse en efectuar la consulta correspondiente al Colegio o a su Comisión Deontológica. ANDRÉS
DUARTE Febrero
2003: Nueva etapa colegial: debate entre todos más que nunca. Una vez culminado el proceso electoral y celebrada la toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno que me honro en presidir quisiera destacar algunas circunstancias que van a definir la etapa que ahora comienza con una perspectiva diferente y diferenciadora. En primer lugar hay que destacar que en este año que comenzamos nuestra corporación va a funcionar definitivamente como Colegio autonómico, lo que sin duda va a redundar en beneficio de las prestaciones y de las decisiones que se puedan y deban tomar sobre la vida colegial; aun que, también es cierto que va a implicar un mayor esfuerzo administrativo por parte de la Junta de Gobierno. Decisiones sobre independencia presupuestaria, establecimiento de cuotas, adquisición y rendimiento patrimonial, políticas colegiales sobre Comisiones y Secciones, etc., beneficiarán notablemente el funcionamiento cotidiano del Colegio. De aquí que siendo conscientes de la necesidad de adaptar y modificar comportamientos, así como de establecer nuevos desafíos en la dinámica colegial, nos hayamos propuesto una serie de objetivos que fortalezcan nuestra estructura asociativa:
Es nuestro interés político y estratégico generar espacios de debate y promover la mejora de los sistemas de comunicación con los colegiados, así como incrementar la presencia del Colegio en foros sociales y en los medios de comunicación en los que se contribuya a fortalecer la figura del psicólogo. Toda acción encaminada a implantar cambios organizativos e institucionales genera inquietudes; sin embargo, en nuestro caso -la Junta de Gobierno- se ha con vertido en un reto que hemos debatido y asumido con una importante serie de compromisos que irán dando forma a una manera diferente de entender la vida colegial para los próximos años, en los que gran parte de la estrategia se fundamentará en el aumento de la participación. La psicología profesional va evolucionando, adaptándose a los nuevos tiempos, a nuevos problemas, a necesidades sociales que parecen las mismas pero con rostros distintos, a nuevas formas de intervenir...., pero este debate pendiente, lo tenemos que hacer entre todos, porque si otros lo hacen en nuestro lugar, la profesión se habrá estancado y será difícil avanzar. MANUEL
ENRIQUE MEDINA TORNERO
"La
Representación de las emociones en la Dramaterapia" Cómo construir un barco: Tienes que reunirte con gente y plantar en ellos el amor y la añoranza por el enorme, interminable y ancho mar. No reunas a la gente para decirles que colecten leña, que hagan un plan o construyan un barco. Antoine de Saint-Exupery. En las diferentes etapas de la vida un individuo puede haber tenido traumas, abandono y abuso; como consecuencia hace que su 'barco' se averíe, se destruya, sea encallado, robado o pirateado. Sufrir esta experiencia es agobiante, angustioso y terrible. Sentimos debilidad, desesperanza e impotencia. ¿Dónde esta la energía que nos hace luchar con todas nuestras fuerzas a reparar, re-construir o recuperar nuestro barco? Esta poesía de Antoine de Saint-Exupery es una metáfora que nos ayuda describir el rol de las artes en la terapia. Las artes en el trabajo terapéutico, permiten que surga una curiosidad e interés para alumbrar las posibilidades del 'enorme, interminable y ancho mar'. A través de la creatividad, cualquiera sea su método o técnica permite al individuo descubrir habilidades y fuerzas que antes no sabía que las poseía. Tener una visión momentánea de lo que hay en 'el ancho mar' nos provee de amor y pasión por la vida, esenciales para motivarnos a trabajar o reparar nuestro barco. En el público en general y en algunos círculos profesionales existen mal entendidos e ignorancia acerca del trabajo creativo de las artes. Muchos consideran que el pintar, actuar y jugar es sólo para que el paciente pase el tiempo y se entretenga, sin llegar a comprender el valor terapéutico del mismo. Las autoras de este libro, las psicólogas Lili Brik Levy y Sara Cornejo creen firmemente en el valor de las artes y esperan transmitirlo en 'La representación de las Emociones en la Dramaterapia'. Ellas son amantes del 'immenso mar' y aprecian sus riquezas como también respetan sus peligros. Una de las característica de las emociones
es que invade a el ego que se resiste o defiende de ellas. La posibilidad
de expresar una emoción y representarla a través de un medio
creativo le permite al individuo tomar distancia de ella y establecer
una relación, dando así una nueva perspectiva a su dificultad.
El énfasis que la dramaterapia pone en el trabajo con las emociones, especialmente reprimidas o negadas, mediante las técnicas creativas, remarca la importancia de éstas como centro de nuestra vida mental y social. La representación de emociones como la alegría, la tristeza, el miedo, la rabia, la vergüenza o el desprecio descubre el estímulo que las provoca, su dinamismo expresivo y la imagen psicológica que cada una de ellas ocupa en el inconsciente de la persona. "La Representación de las emociones en la Dramaterapia" es de lectura fundamental para todos los profesionales que trabajan en el ámbito de la salud mental, dado que ofrece una forma innovadora y sistematizada de resolución de problemas humanos que va más allá de la psicoterapia clásica que sólo emplea los métodos verbales, aplicando en su metodología técnicas como la escultura, el roll playing, la improvisación, los títeres y marionetas o las obras de teatro. Una
contribución importante del tratado lo constituyen los capítulos
dedicados a diferentes foros de tratamiento, como a las experiencias de
supervisión. Aporta una guía práctica en el abordaje
y transformación de cada una de las emociones: rabia, tristeza,
alegría, culpa, envidia, la cual se complementa con unos apéndices
tanto para trabajo grupal como individual. El gran secreto que nos enseñan
las autoras, de forma sencilla y brillante, es que, a través de
la Dramaterapia, todos los individuos y/grupos humanos podemos descubrir
los recursos personales que poseemos y que jamás habíamos
imaginado" (Dr. Eduardo Brik Psicoterapeuta de Pareja y Familia,
Director del ITAD -Instituto de Formación y Tratamiento de Terapia
Familiar Sistémica-, Presidente de la Asociación Madrileña
de Terapia de Pareja, Familia y otros Sistemas Humanos). Durante los años
90 se comenzaron a dictar cursos y talleres de Dramaterapia en Madrid.
Uno de los incentivos de escribir este libro fue motivado por el interés
y entusiasmo demostrado por los colegas españoles y por la falta
de bibliografía en castellano acerca de la Dramaterapia. Así
mismo, el motivo de la presentación de este libro en el Colegio
de Psicólogos de Murcia radica en el entusiasmo que por la dramaterapia
han mostrado un grupo de colegas murcianas que han conocido,
estudiado y profundizado durante los dos últimos las técnicas
dramaterapeúticas.
"LA VIDA PERSONAL DEL PSICOTERAPEUTA" El impacto de la práctica clínica en las emociones y vivencias del terapeuta, de James D. Guy. Editorial Paidós, 1995. Ser terapeuta y mantenerse en esta profesión sin sufrir un deterioro personal y profesional sensible no es una tarea fácil. De hecho, diversos estudios muestran que hay unos porcentajes significativos de sufrimiento mental entre los que nos acercamos a esta profesión y este sufrimiento, en un número considerable de casos, se arrastra a través de la penosa tarea de formarse y abrirse paso en esta competitiva labor. Después, si uno no ha sido apartado de esta profesión por la falta de trabajo o por fracasos repetidos, los psicoterapeutas nos enfrentamos a unas condiciones de riesgo laboral que, en algunos casos, van desgastando la ilusión y la eficiencia profesional o, hipótesis más dura, van ampliando los rasgos psicopatológicos previos. El libro que presento, aunque algo viejo, sigue siendo muy útil para comprender las complejas tareas y presiones que conlleva la elección de esta profesión. Comienza planteándose la pregunta básica de quiénes somos, de si hay rasgos comunes entre los que optamos por ser psicoterapeutas. La respuesta es que parece que sí. Las entrevistas realizadas a miles de terapeutas muestran un perfil coincidente. Muchos de nosotros provenimos de familias en las que ha habido muertes, separaciones o enfermedades graves que han gravitado sobre nuestros primeros años. Muchos también arrastramos un sordo sentimiento de soledad y de ser “diferentes” (y peores) que nuestros compañeros de juegos. Los terapeutas describen a sus madres como el miembro dominante en el hogar y, en general, a un padre más secundario y periférico. Recuerdan a la madre frecuentemente deprimida o con múltiples somatizaciones y tienen la sensación de que el clima emocional de la casa dependía en gran medida del estado de ánimo de la madre. Muchos recuerdan haber estado triangulados entre sus padres, siendo la madre descrita en estos casos como “víctima” del padre. También son conscientes que, desde muy pequeños, fueron empujados a ocupar el papel de pacificador, negociador y mensajero entre los progenitores; es decir, que desde niños se les asignó el rol de “terapeutas”. Este hecho, además, está acompañado por el dato curioso de que el 50 % de los terapeutas somos primogénitos o hijos únicos. Los terapeutas recordaban el papel básico que habían desempeñado con sus padres o hermanos como el de “cuidadores”; una inversión de roles que dejaba de lado sus necesidades para poder servir a los demás. En muchos casos, el personaje cuidado era la madre. El niño aprendía a cuidar a la madre para que, así, ésta estuviera en condiciones de cuidarlo a él. Otro rol destacado era el de confidente, fundamentalmente de la madre. Los futuros terapeutas aprendieron a escuchar los problemas de otros desde una edad muy temprana. Estos datos sobre las condiciones de partida contribuyen a explicar que la incidencia de problemas mentales entre los terapeutas asentados sea mayor que el de la población general, así como la tasa de abuso de sustancias y suicidio. Uno de los capítulos más interesantes de este libro está dedicado a la bestia parda de los terapeutas: el aislamiento. Es una paradoja que esta profesión, en la se que establecen lazos de intimidad tan intensos entre paciente y terapeuta, pueda despertar sentimientos tan dolorosos de soledad. La intimidad es unilateral, el terapeuta refrena sus sentimientos, se distancia de sus necesidades emocionales, se niega a sí mismo para colocarse al lado del paciente, y esto –a la larga- puede resultar excesivamente agotador. El aislamiento puede aumentar si el terapeuta crea una muralla de reserva en torno a sí, si actúa con misterio y se parapeta tras una imagen impenetrable y secretista. Con frecuencia, los terapeutas no pueden hablar de sus angustias por temor a ser percibidos como malos terapeutas y a que esa imagen de “chaman herido” trascienda y provoque la pérdida de la consideración de sus colegas y la derivación de pacientes. La vergüenza por tener problemas personales, por perder pacientes, por obtener resultados terapéuticos inferiores a los esperados, por pasar por crisis en las que la identidad queda vapuleada, actúa como una gran motivación para el aislamiento. Otro de los capítulos de este libro se llama “El impacto de la práctica psicoterapéutica en las relaciones personales”. Aquí se pasa revista al efecto que produce el ejercicio de esta profesión sobre el matrimonio, los hijos, los amigos y la familia de origen. ¿Qué ventajas y desventajas tiene el ser pareja o hijo o amigo de un terapeuta? Por ejemplo, se ha observado que la pareja del terapeuta tiene que realizar un singular trabajo de adaptación a los importantes cambios que se producen en la personalidad del terapeuta a lo largo de su ciclo de formación y ejercicio profesional. Como regla, independientemente de la línea teórica que se siga, los terapeutas se vuelven más introspectivos, ensimismados y alertas ante los fenómenos psicológicos que observan en sí o en sus allegados. Esto puede resultar inicialmente fascinante para la pareja y vivirse más tarde como expresión de una posición arrogante, egocéntrica y despegada. A su vez, el terapeuta puede sentir el menor interés de su compañero/a por lo mental como un indicio de superficialidad o frivolidad. La tentación de aparecer ante los demás como un “experto en relaciones humanas” puede resultar intrusiva, prepotente y autoritaria para la pareja, hijos o amigos del terapeuta. Por el otro lado, para el terapeuta puede ser una fuente de aflicción el contraste entre la escucha ávida e idealizadora que tienen sus pacientes y el escepticismo con que reciben sus opiniones sus conocidos y familiares. Otro de los capítulos está dedicado al deterioro profesional de los terapeutas, ya sea por eclosión de una enfermedad mental precariamente dominada hasta el momento, por la explotación sexual o económica de los pacientes o, más sencillamente, por una pérdida insidiosa de la eficacia profesional que no es corregida eficazmente. En esta parte del libro se analiza el tristemente famoso “síndrome de estar quemado”. A
lo largo de todo el libro el autor recoge las ideas que han demostrado
ser eficaces para prevenir el deterioro mental y profesional de los terapeutas.
Entre ellas están las de educación continuada (los terapeutas
que siguen formándose a lo largo de su ejercicio profesional están
más satisfechos con su labor que los que no lo hacen); la toma
de conciencia de los riesgos asociados a esta profesión y la necesidad
de normalizarlo y debatirlo entre colegas (hay que eliminar los tabúes
que obligan a vivir en soledad vergonzosa con estas dificultades); habría
que elevar a la categoría de práctica común la conveniencia
de psicoterapia personal para ejercer esta tarea; otro elemento que descarga
una parte considerable de tensión a la vez que refuerza la competencia
profesional es la supervisión de casos (diversos estudios muestran
lo que uno observa cotidianamente: la mayoría de los profesionales
no supervisan o lo hacen durante periodos muy cortos). Por último,
una idea eficaz es la de promover seminarios o grupos de autoayuda en
los que se aborden todas estas cuestiones. Reseña
realizada por Esteban Ortiz Chinchilla: eortiz@ono.com
"Los moldes de la Mente" Más allá de la Inteligencia Emocional Es posible que, por su innovación, sea un libro que rompa moldes en psicología; Los moldes de la mente, según el autor, son modos habituales y personales de reaccionar e interpretar la realidad en situaciones de egoimplicación, es decir, donde las personas se enfrentan a una realidad que les compromete en sus intereses y emociones. Los moldes son como las lentes que nos ponemos ante los ojos y con las que vemos e interpretamos el mundo de un modo determinado. Pedro Hernández, autor del libro "Los Moldes de la Mente: Más allá de la Inteligencia emocional", a través del análisis factorial, ha identificado treinta moldes mentales que como treinta lentes se encargan de enfocar e interpretar la realidad, viniendo a ser como el "psicoma humano" que determina nuestras teorías, nuestras emociones y nuestros actos. Los moldes son piezas vivas de la inteligencia emocional. Detectar esas piezas e influir en ellas repercute en nuestro bienestar psicológico, en nuestra realización personal y social, y en nuestra eficacia y rendimiento, incluso en el éxito en las matemáticas o en el ajedrez. Hay moldes, o maneras de mirar de la mente, que se relacionan más con la infelicidad, por ejemplo: la evaluación selectiva negativa, molde consistente en fijarse en los aspectos negativos de los logros, o la focalización en la carencia, molde consistente en fijarse en lo que falta por conseguir y no, en lo conseguido, o simplemente, el molde de no creer en el propio control, es decir, la falta de autoconfianza... Otros moldes se relacionan más con ser inoperante. Así, está el molde que aparta la mente de la realidad, tal como la oblicuidad cognitiva (tendencia a no atender o a olvidar aquello que nos puede resultar molesto); el que imagina la realidad como productora de esfuerzo y de penalidades; el que anticipa acciones con falta de precisión como es el afrontamiento borroso (varias ideas a la vez, varias ocurrencias, indecisión, quererlo todo, se pasa el tiempo...). También está el molde que recoge la falta de realismo, imaginado cosas extraordinarias (infladón-decepdón). Por el contrario, las personas más operativas se caracterizan por moldes que recogen la precisión y exactitud en la planificación y el hábito de revisar lo que se hace. Todos estos enfoques producen reacciones distintas y, cuando se hacen habituales (moldes), permiten que la realidad se vea y se sienta de una manera determinada. Los moldes, a diferencia de los esquemas y teorías, no representan realidades, sino modos de reaccionar o interpretar, es decir, son estrategias o modos de operar de la mente, que actúan como si del psicoma humano se tratara. La investigación en los moldes de la mente fue iniciada por Pedro Hernández en su tesis doctoral, dirigida por el profesor Pinillos, "El Cine como diagnóstico" (1973), al descubrir que los formatos de pensamientos tenían más fuerza predictiva que los contenidos, pero se pueden encontrar ciertos antecedentes o similitudes en teorías como las siguientes: La teoría atribucional de Weiner (Heider, 1958; Weiner, 1972) pues, para todos los efectos, un tipo de atribución es un tipo de molde, ya que supone una estrategia habitual de la mente para encontrar explicación causal a los hechos (los demás, uno mismo, la suerte, el esfuerzo, etc.). Sin embargo, no todos los moldes se agotan con las atribuciones, de ahí que existan otras teorías que hacen alusión a los formatos de pensamiento como el Modelo Cognitivo de la Depresión de Beck (1963, 1974, 1976, 1984), hablando de los errores lógicos o distorsiones cognitivas que las personas generan y que les llevan a la depresión; o la Teoría Cognitivo-emocional de Lazarus (1968), al hablar de estrategias de afrontamiento; o el enfoque de Mikulincer (1998) que habla de los modelos relacionados con la autorregulación afectiva: Estos modelos constan de reglas que guian las respuestas para el estrés y configuran los modos en que la gente maneja la insatisfacción y se enfrenta a situaciones estresantes. El libro no sólo sienta las bases científicas de los moldes y los relaciona con los valores y la felicidad, sino que va explicando capítulo por capítulo cada molde, de manera clara y amena, facilitando al lector el modo de reconocer sus propios moldes, creándose diálogos con el supuesto lector, así como ofreciendo pautas para su modificación. Esto último se incrementa en los últimos capítulos dedicados a las emociones y a las técnicas de cambio. Es destacable, en este sentido, por su importancia y sencillez, la técnica de cambio que el autor denomina bombeo. En definitiva, un libro interesante e innovador.
"678
monjas y un científico. La historia del mayor hallazgo sobre la
vejez y el Alzheimer" David Snowdon. Editorial Planeta
Divulgación. Barcelona. 2002. Por fin nos llega a todos los interesados en el envejecimiento normal y la demencia el famoso "Estudio de las Monjas" de la mano del Dr. Snowdon, autor del libro y responsable principal del estudio. En él se nos relata y desvela la historia íntegra de lo que hasta ahora conocíamos a través de publicaciones científicas, algunas tan prestigiosas como el Science o Neurology, y se nos muestra el lado "humano" o la "cocina" de este trabajo de envergadura aún inconcluso. La hipótesis del estudio es parsimoniosa y atractiva y arranca de una serie de hechos y datos constatables y ampliamente aceptados en la actualidad, léase, la incidencia de Enfermedad de Alzheimer es mayor entre las mujeres que los hombres. Entonces, ¿dónde mejor que en un convento para iniciar un estudio longitudinal sobre la demencia y el envejecimiento normal? Así, el convento representa la "isla del tesoro" para cualquier epidemiólogo por diversas razones: ambiente controlado con similitud de hábitos y horarios, dieta igual para todas las hermanas, similar nivel educativo, accesibilidad a las biografías (antecedentes personales y familiares) gracias a los registros del convento, ausencia de hábitos tóxicos, "aislamiento" del mundo exterior, etc... Con este potencial en la mano, el Dr. Snowdon-inicia un estudio en principio reducido y poco ambicioso, que poco a poco va despertando el interés de sus colegas mediante comunicaciones a congresos y publicaciones y, paralelamente, de los medios de comunicación. Al primer convento en acceder en el estudio (el de ManKato) se le van sumando otros de toda la geografía norteamericana y el punto culminante del estudio llega cuando las hermanas acceden a donar sus cerebros para el examen anatomopatológico postmortem, incorporándose al estudio una pléyade de especialistas como neurólogos, neuropsicólogos, especialistas en nutrición, en anatomía patológica e incluso odontólogos. El libro no sólo ofrece datos interesantes para los estudiosos del envejecimiento y la demencia, sino que nos brinda momentos íntimos y emotivos como la decisión de donar cerebros por parte de las religiosas, o divertidos, como cuando las hermanas saltan a la fama por su altruismo y son invitadas por los medios de comunicación. A la vista de todo esto son muchas las preguntas que suscita el libro por que: ¿qué tienen los muros de un convento que protegen contra la Enfermedad de Alzheimer? , ¿ por qué las monjas son más longevas y lo hacen con mayor calidad de vida?, ¿será la dieta?, ¿serán los hábitos?, ¿será el nivel educativo? ¿por qué algunos "cerebros Alzheimer" no presentan síntomas clínicos? . Las respuestas en tu librería más próxima. Por último señalar que el título del libro podría ser perfectamente "678 monjas y un científico o como un epidemiólogo a punto de irse al paro realiza el mayor estudio del mundo aún inconcluso sobre la demencia" y esto, amigos, solo es posible en el Planeta Americano. Autor de la reseña: Rafael
Carles Dies
III. ENTREVISTAS TRASTORNOS
ALIMENTARIOS: Conversando con Rosa Calvo «...El cambio de mentalidad mas beneficioso que podríamos promover en las pacientes sería el de aceptar que los humanos nunca podremos controlar ni superar nuestro cuerpo,..., pero que a pesar de no ser perfectos, tenemos derecho a querernos y recuperar nuestra autoestima». En el mes de marzo fuimos invitadas por la vocalía de Psicología Clínica del COP, las que escribimos este artículo, Pura Hernández-Pérez e Inés Paula Ledantes, de Clínica Garner, a entrevistar a alguno/a de los conferenciantes que con motivo de unas Jornadas sobre Trastornos Alimentarios se celebraron en la Universidad de Murcia. Elegimos a Rosa Calvo Sagardoy por varios motivos, el principal por nuestra conexión con su línea de trabajo cognitivo-conductual, y en segundo lugar porque nos parece cercana, espontánea. entusiasta. Con su lenguaje coloquial transmite fuerza y credibilidad en sus intervenciones, algunas de las cuales hemos presenciado a lo largo de la geografía española, Barcelona, Bilbao, Albacete, Málaga... y por último en Murcia. Rosa Calvo es doctora en Psicología Clínica y psicóloga en ejercicio en el Servicio de Psiquiatría de la Paz desde'1974. Ha impartido la asignatura de Técnicas de Modificación de Conducta en la Universidad Complutense. Es Presidenta de A.P.T.A.D. y Vicepresidenta de A.E.T.C.A, asociaciones relacionadas con la prevención, tratamiento y estudio de los trastornos alimentarios. Pionera en el tratamientos de los T.A., en los últimos años se ha dedicado a los casos mas graves y resistentes de anorexia y bulimia. Recientemente ha publicado "ANOREXIA Y BULIMIA. Guía para padres, educadores y terapeutas", sustanciosa obra, completa y didáctica donde las haya, cuya lectura recomendamos a las personas interesadas en este tema. Durante esta entrevista, llamémosla conversación ya que los roles de entrevistadoras y entrevistada se difuminaron hasta convertirse en una charla entre colegas con intereses y preocupaciones comunes, entre otros, abordamos temas como los factores de cronificación en relación con la mala práctica profesional, cuyas conclusiones pasamos a compartir. Una vez instaurado el trastorno, cualquier factor que haya predispuesto su aparición y siga sin modificarse, contribuye a mantenerlo. El factor mas importante para que el trastorno permanezca sin cambiar, es el mantenimiento de unas pautas alimentarias inadecuadas, por lo tanto, el tratamiento nunca debe enfocarse, exclusivamente, desde la perspectiva psicológica. Un terapeuta que crea que tratando solo los problemas psíquicos subyacentes, solucionará el problema alimentario, no está capacitado para tratar estas patologías. En el extremo contrario, si el tratamiento se enfoca exclusivamente a la comida y la ganancia de peso, lo que pudiera ocurrir en la fase de hospitalización, y no se tienen en cuenta los factores psicológicos, no es tratamiento sino control. El ingreso debe tener unas condiciones determinadas que lo conviertan en un contexto terapéutico potenciador de la recuperación y no en un lugar de vigilancia, sometimiento y control. Un tratamiento no consiste en las acciones encaminadas a impedir la realización de conductas patológicas por control externo. Si sólo se potencia el control externo pudiera ser percibido como atención a la conducta de comer - no comer produciendo un refuerzo de la patología. Si el tratamiento se realiza como una lucha contra la paciente a la que hay que vencer este duelo siempre lo ganará la paciente. Se produciría un efecto rebote, la paciente coge peso en el hospital para perderlo al salir, pone en peligro su vida con la necesidad de volver a ser ingresada y el riesgo asociado a la aparición de bulimia, que acrecentaría el miedo a la gordura y la sensación de incapacidad. Así pues numerosas hospitalizaciones, en las que únicamente se utilizan programas operantes, constituyen un factor realista de cronificación, que aumentaría la resistencia de la paciente al tratamiento, el rechazo a la figura de los profesionales y la pérdida de conexión con los mismos y con los futuros, además de un sentimiento de desesperanza en paciente y familiares. Por nuestra parte, pstunos convencidas que para abordar con éxito e' tratiimienli.) de l;'s alteraciones alimentarias es básnu conocci la psicopatología asociada al cuadro, con tod.is sus peculiaridades y saber apreciar que no siempre se cumplen todos los diferios para el di<i.",nóslico y aún así se requiere el tratamienlü por un profesional especializado, ya que lo que rciilmcnic preocupa es restablecer las conductas iilimcntariaS a';i corno la estabilidad emocional que han peididu ci base de "jugar" con dietas, laxantes, diuléticos... es decir, todo aquello que haya conducido a la persona a obsesionarse con la comida y/o su cuerpo. Y es que, a pesar de conservar la menstruación, no haber variado de peso, no darse atracones... en un gran número de personas aparecen síntomas que crean malestar e infelicidad, y que es conveniente abordar, insistimos, aunque no se reúnan todos los síntomas que conforman el cuadro psicopatológico del T.A. Con respecto a lo mencionado anteriormente, hemos de decir que con frecuencia acuden a nuestro Centro personas que por no haber sido atendidas por profesionales especializados, no se ha dado a su caso la importancia que éste requiere, perpetuándose su problema. Una intervención psicológica temprana, cuando los síntomas son recientes suele ser una garantía de éxito en la recuperación del trastorno, siempre que no haya otra psicopatología asociada. Se hace imprescindible pues, aplicar el modelo cognitivo conductual, uno de los mas eficaces en el tratamiento de los T.A., después de la fase de realimentación. La esencia de la terapia cognitivoconductual es la enseñanza de alternativas positivas de resolución de problemas ante las posibles adversidades, que paciente y familiares, necesitan enfrentar, ya que en palabras de Rosa Calvo "problemas tenemos todos, sólo varía la manera de afrontarlos". Dos etapas esenciales diferencia el trabajo terapéutico en general, una etapa dirigida a que la paciente incremente la autoconciencia de lo que le sucede, aprende y utiliza las estrategias de cambio aprendidas y otra etapa de prevención donde afianza las capacidades aprendidas. Todo ello integrado mediante una explicación comprensiva de las razones por las que ha desarrollado el trastorno y el significado que éste tiene en su vida. Así pues, el incremento de la capacidad de autodiscriminación, la reestructuración cognitiva que permita un pensamiento constructivo, la exposición y prevención de respuesta de las conductas compulsivas, la aceptación realista de su imagen corporal, el entrenamiento asertivo, el aprendizaje en resolución de problemas, el descenso de la ansiedad al fracaso, la disminución de la excesiva autocrítica, el desarrollo de un pensamiento flexible que tolere la incertidumbre o el error, el cambio en las interacciones familiares, la reducción de sentimientos de soledad y el desenvolvimiento de un sentimiento de competencia, que confluyan en la creación de un sentido de identidad y autonomía personal son aspectos a considerar, a lo largo del tratamiento. En definitiva "darles autonomía, flexibilidad, responsabilidad y suprimir el control". El cambio de mentalidad mas beneficioso que podríamos promover en las pacientes sería el de aceptar que los humanos nunca podremos controlar ni superar nuestro cuerpo, (aceptar que en trastornos alimentarios control es sinónimo de descontrol y que no-control lo es de autorregulación); pero que a pesar de no ser perfectos, tenemos derecho a querernos y recuperar nuestra autoestima, dejándose de valorar por la apariencia. Como anécdota comentaros que Rosa Calvo llevaba una cinta de colores en el pelo y la lleva con la consigna de "hay que atreverse a poner una nota discordante en tu imagen corporal y romper esquemas". Sin duda, es un buen ejemplo para su última labor enfocada a la prevención, la lucha contra la ideología del culto al cuerpo y cruzada contra el perfeccionismo en la imagen corporal. Fue una sustanciosa charla
de una hora de duración que nos supo a poco, no obstante Rosa Calvo
ratificó nuestro sentimiento de competencia y de estar en el camino
de la buena práctica profesional. Pura Hernández-Pérez
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