La preadolescencia es sin duda una etapa compleja en el desarrollo evolutivo, y para los padres y madres suele ser fruto de conflictos con sus hijos/as. Para los/las jóvenes es un proceso de cambio y de desarrollo personal y no debemos olvidar que se caracteriza por la independencia como base para el autoconocimiento y la evolución hacia la adolescencia y la etapa adulta.
De los 12 a los 15 años aproximadamente, el grupo de referencia es el grupo de iguales. Si en edades inferiores, se identifican con la familia (padre, madre, hermanos/as si los hay) generalmente a partir de los doce o trece años ya comienza a identificarse más con su grupo de amigos/as y la familia queda relegada a un segundo plano. Por ello, aunque es complicado, debemos ser conscientes de esto e intentar que exista una comunicación los más fluida posible con nuestros/as hijos/as en estas edades.






