Ha llegado la hora de la despedida. Quién iba a decir que aquel ofrecimiento, que en un principio nadie pensó que fuera viable, terminara consolidándose en un turno de oficio de psicólogos, llegando a convertirse en el recuso de referencia en la región murciana para las víctimas de esta lacra social que denominamos violencia de género.

Todo comenzó en el año 1998 con una propuesta de colaboración de la entonces denominada Dirección General de Juventud, Mujer y Familia al Colegio Oficial de Psicólogos de Murcia para dar cobertura psicológica a estas personas. Pero, cómo no, el presupuesto asignado a la propuesta era algo simbólico. Parece que los psicólogos, por trabajar con “eso” tan humano que llamamos emociones, tenemos que ser más humanitarios que nadie y hacer nuestro trabajo de manera altruista. Y, al final, mire usted por donde, parece que algo de esto hay, porque conseguimos con este escaso presupuesto organizar un dispositivo que ha dado asistencia psicológica a todas estas personas de nuestra comunidad que lo han necesitado durante los últimos once años. De esta manera, se han atendido tanto a mujeres como a niños, e incluso, en alguna etapa de este trayecto, se atendió a los agresores.

Durante todos estos años, la atención prestada se ha hecho, tanto a través del teléfono, siendo éste el primer contacto y comenzando en ese momento la terapia, como desde los gabinetes, contando con una amplio abanico de profesionales, con formación y experiencia acreditados, que no han dudado en dar prioridad a estos pacientes, asignándoles una cita inmediata. Además, si ha sido necesario, el psicólogo/a asignado/a se ha desplazado a hospitales, centros de acogida, incluso a hoteles donde la víctima ha estado oculta del agresor y escoltada por la policía. También hay que hacer mención a la comisión de trabajo que de forma altruista ha estado durante todo este tiempo respaldando y dando forma a este turno de oficio.

Tuve el privilegio de coordinar este turno de oficio los tres primeros años de vigencia, motivo por el cual lo siento como parte de mí y me llena de orgullo haber formado parte de este trabajo estando ahí desde esa primera reunión. Por ello, no quisiera terminar sin antes agradecer a todos los compañeros/as y a nuestro colegio todo el esfuerzo realizado y todo el empeño para que este dispositivo funcionara, llegando a conseguir un servicio de calidad y demostrando, una vez más, que allí donde se necesite un profesional de la psicología, siempre hay una respuesta. 

Gracias.

Regina Sandoval Moreno
Coordinadora del dispositivo desde Enero 1999 a Diciembre 2001