Atender psicológicamente a personas que han recibido maltrato es el objetivo principal del Dispositivo de Atención a Victimas de Violencia, que se puso en marcha hace 11años. El Servicio de Atención telefónica, está formado por psicólogos que atienden a las mujeres víctimas de violencia de género en un primer momento desde que solicitan ayuda psicológica, y con este paso inician un proceso que va ser largo y difícil.

Los profesionales que forman este grupo realizan las primeras intervenciones, que suelen ser de contención emocional, generalmente con gran tensión acumulada hasta el momento en que deciden llamar y posteriormente de orientación de su situación ya que son muchas las mujeres que llaman desorientadas, que desconocen si es o no maltrato por lo que están pasando, que no saben donde ir o lo que va a pasar  y  finalmente de valoración de la situación , si es de crisis, las derivamos inmediatamente a uno de los 47 gabinetes que el dispositivo tiene distribuidos por toda la Región .

No hay un perfil unitario de las mujeres que sufren violencia de género, lo que se dan son muchas situaciones de maltrato y todas tienen una historia emocional única que tienen que contar y que nadie puede contarla por ella. En los momentos iniciales de acceso a los recursos, la mujer que llama, se encuentra en una situación precaria, fruto del maltrato que ha sufrido. Hay que ser cuidadoso con lo que se dice y como se dice, porque no todas las usuarias son iguales ni tienen el mismo recorrido, el miedo, el sentirse descolocadas, sin una posición fuerte, hace  que utilicemos el lenguaje con cuidado.

¿Qué demanda la mujer?

Fundamentalmente comprensión, cercanía y acompañamiento en el proceso, son aspectos esenciales en las demandas de la mujer víctima de violencia de género; empatía y cercanía son las mejores armas a la hora de acoger y escuchar eliminando ese posible rechazo inicial de las mujeres que llaman  para dar este paso y salir de su aislamiento. Y también quieren ser atendidas por un buen profesional que las entienda, ser recibidas con aceptación  y desde el primer momento que se las asesore correctamente.

Algunos de los cambios que hemos registrados en las llamadas de los últimos años son:

  • El aumento de llamadas de población imigrante de procedencia diversa, donde destacan más las mujeres ecuatorianas, cuya intervención es mas compleja por las barreras culturales y del idioma .
  • La presencia cada vez mayor de mujeres jóvenes, menores de 20 años y
  • Las situaciones de maltrato intrafamiliar, madres que llaman porque sus hijos menores las maltratan. Por eso no debe olvidarse la intervención con menores, ya que ellos son víctimas de este escenario de violencia.

La mayor parte de las llamadas que recibimos son de mujeres que coinciden al expresar ”como he llegado a aguantar tanto”, son mujeres que llevan varios años sufriendo violencia física, psíquica y sexual .A veces las llamadas más difíciles son las de mujeres que no hablan, las que callan, las que no dicen.

Las que callan por miedo,  miedo a hablar,  miedo a denunciar, miedo al miedo que las acompaña siempre, amenazadas constantemente.

Las que les cuesta hablar porque desconfían, porque no se les ha dado un espacio para expresar su rabia, su enfado, sin palabras, que han renunciado a decir sus opiniones, que no tienen opinión alguna.

Las que no dicen porque han aprendido a vivir en silencio, sin hacer visible un maltrato que las avergüenza, mujeres enmudecidas que ocultan su historia, viven un sufrimiento sin sujeto.

Nosotras las escuchamos cuando hablan y cuando callan , sin imponer, sin hacer juicios, porque cada persona necesita su tiempo y les damos la cita con un psicólogo del Dispositivo, “esta cita es la llave” que necesitan para ver una salida, hasta  el final del proceso. Este grupo que hemos venido desarrollando esta labor ha estado formado por un número de personas que ha oscilado entre siete y ocho personas desde que yo empecé a colaborar hace seis años, y aunque han sido muchas las personas que han pasado por el Dispositivo desde que se formó, hay que destacar el esfuerzo y dedicación de mis compañeras en estos años:, Fini Contreras, Tirma Delgado, Mercedes García Seiquer, Concha Luzón, Encarni Marhuenda ,Alejandra Ros, Carmen Rosique, Catalina Sanchez Balsalobre ,Tula Serrano.

Elena Navío Carrillo
Psicóloga de Atención Telefónica Dispositivo