El diario “La verdad“ entrevistó al psicólogo Aurelio Olmedilla Zafra, el 10 de abril de 2011, en un artículo titulado: ´Lo de tener mano dura es una tontería´.

Aurelio Olmedilla es profesor de Psicología de la Universidad de Murcia, miembro integrante de la recién creada División de Psicología de la Actividad Física y el Deporte, adjunto a la dirección de la revista ‘Cuadernos de Psicología del Deporte’, y especialista en medicina deportiva.

Reproducimos a continuación la entrevista:

P – ¿Un entrenador es siempre un líder?
R – Por el simple hecho del cargo que ostenta y la posición que tiene dentro del organigrama técnico de un club, todo entrenador debe ser un líder en el vestuario.
P – Luis Guil, Iñaki Alonso, Juan Ignacio Martínez… Los entrenadores que están en los equipos más punteros de la Región son personas tranquilas, afables, pausadas… No se caracterizan por ser ’sargentos de hierro’, al menos de cara a la galería.
R – No los conozco personalmente, pero una cosa es la imagen que se da de cara a los medios y otra la labor que se realiza dentro del vestuario, aunque a menudo suele haber una correlación.
P – ¿Es falso el mito de que para llevar lejos a un equipo hace falta mano dura?
R – Eso es una tontería. El más claro ejemplo lo tenemos en Vicente del Bosque, que nos hizo campeones del mundo y no la utilizó.
P – ¿Un líder nace o se hace? ¿El liderazgo es una cualidad innata?
R – La carga genética ayuda en determinadas circunstancias, pero un líder ha de formarse y es la experiencia y el trabajo diario el que modula a una persona para ejercer una determinada función.
P – ¿Qué rasgos son deseables en un líder?
R - La clave reside en conocer todas las circunstancias que rodean al equipo, el contexto y la situación en la que se encuentra, y, sobre todo, manejar la energía de los jugadores para canalizarla hacia los objetivos que se planteen, que no tienen por qué ser siempre unos objetivos de resultados. El entrenador debe ser un estudioso de su equipo, un entusiasta. Debe tener firmeza pero también ha de ser flexible, y debe tener ciertas dotes de creatividad dentro de un planificación. Improvisar no sirve de nada.
 
Fuente: La verdad