La profesora del Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Pablo de Olavide, Cristina Villalba Quesada, asegura que la música en directo, bien trabajada por expertos y terapeutas y compuesta para determinadas situaciones sociales o clínicas, mejora y estabiliza determinados aspectos e indicadores fisiológicos y emocionales de los pacientes, tales como la autoestima u otros aspectos sociales.
En declaraciones a Europa Press, Villalba, ha reconocido la Musicoterapia como una “disciplina” sobre la cual recientes estudios doctorales e investigación actuales desarrolladas por estudiantes interesados en la terapia están arrojando luz sobre el cuerpo teórico y práctico de la misma.
Villalba ha explicado que la Musicoterapia se encuentra actualmente en un proceso de “acreditación profesional” que exige unos estudios y formación mínima en música, que pueden ser reglados o no pero siempre acreditados, tales como estudios elementales en conservatorios superiores o el conocimiento profundo de un instrumento o del lenguaje musical.
Una vez alcanzado este mínimo de conocimiento musical, cualquier profesional implicado en la relación directa con las personas y con formación de nivel universitario, como enfermería, trabajo social, psicología o pedagogía, podría aspirar a convertirse en un musicoterapeuta de calidad.
En relación a las investigaciones doctorales a las que la profesora ha aludido anteriormente, ha afirmado que estos trabajos definen ya la Musicoterapia como un instrumento efectivo para tratar patologías como el alzhéimer, la depresión o traumatismos craneoencefálicos, así como a determinados colectivos tales como personas mayores, discapacitados o bebés. En definitiva, la Musicoterapia favorece el bienestar de pacientes con enfermedades crónicas u hospitalizaciones prolongadas, que se han convertido en campos de actuación “muy interesantes” para esta disciplina.
Fuente: EuropaPress
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