Neurocientíficos de la Universidad de Leicester en Reino Unido han dado un significativo  paso adelante en la comprensión de cómo el cerebro se ocupa del estrés y mitiga su impacto. Examinando partes de las células nerviosas en el cerebro, responsables de aprender y recordar, descubrieron que es posible alterar lo que se recuerda con el fin de mitigar el estrés de los recuerdos dolorosos.

Los investigadores han identificado una proteína que el cerebro produce en respuesta al estrés. Pruebas en ratones mostraron que aquellos que carecían de esta proteína eran más tímidos y preferían esconderse en la oscuridad. Los resultados, publicados en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS), son potencialmente importantes para la comprensión del estrés relacionado con las enfermedades psiquiátricas en los seres humanos.

Según el doctor Pawlak, cada día de estrés hace que las células nerviosas cambien su morfología, el número de conexiones con otras células y la forma de comunicarse con otras neuronas. Estas respuestas son adaptativas y beneficiosas. -ayudan al cerebro a lidiar con el estrés y a buscar la forma de reacción conductual adecuada. Sin embargo, en momentos de estrés severo el cerebro puede perder el control, las células nerviosas en el hipocampo- área del cerebro responsable del aprendizaje y la memoria – comienzan a retirar sus procesos, dejan de comunicarse con eficacia con otras células y muestran signos de enfermedad.

En el estudio, se extrajo la lipocalina-2 del cerebro de los ratones; se utilizaron ratones en los que se interrumpió el gen de la lipocalina-2, resultando estos animales más ansiosos que los ratones normales. Los científicos observaron que en estos ratones sin lipocalina-2 las espinas dendríticas se formaban más fácilmente en el cerebro después de la tensión y, por lo tanto, propiciaban fuertes recuerdos del evento traumático.

Según los investigadores, el cerebro produce lipocalina-2 con el fin de protegernos de padecer demasiada ansiedad y nos ayuda a hacer frente a diversos acontecimientos vitales adversos. La identificación de la lipocalina-2 puede ayudar a lidiar con el estrés que, si no funciona correctamente, puede llevar al padecimiento de enfermedades. El estrés relacionado con trastornos psicológicos y mentales es muy común y afecta a más del 30% de la población. Los investigadores que participaron en el estudio se disponen ahora a probar si la lipocalina-2 funciona de la misma forma en los seres humanos, para poder ayudar, en el futuro, a tratar los trastornos de ansiedad y depresión.

Fuente: EuropaPress