Los científicos han pensado, durante mucho tiempo, que el lenguaje humano se procesa en el ‘área de Wernicke‘ en la parte posterior de la corteza cerebral, detrás de la corteza auditiva, después de que el neurólogo alemán describiera esta zona a finales del siglo XIX, en base a su estudio sobre lesiones cerebrales y accidentes cerebrovasculares.
Sin embargo, ahora, una nueva investigación, que analizó más de 100 estudios de imagen, ha llegado a la conclusión de que el ‘área de Wernicke’ se encuentra aproximadamente, 3 centímetros más cerca de la parte frontal del cerebro, al otro lado de la corteza auditiva -a kilómetros de distancia en términos de arquitectura y función cerebral.
El hallazgo, publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences‘, significa que “los libros de texto tendrán que ser reescritos“, afirma el autor principal del estudio, el doctor Josef Rauschecker, profesor en el departamento de Neurociencia de la Universidad de Georgetown, y miembro del Instituto Georgetown de Ciencias Cognitivas y Computacionales. ”Si buscamos en Google ‘organización del lenguaje en el cerebro”, probablemente todos los dibujos que encontremos estén mal”, afirma el autor principal, Iain DeWitt, doctorando en el Programa Interdisciplinario de Neurociencia en Georgetown.
Según Rauschecke, la nueva ubicación del área de Wernicke concuerda con la recientemente descubierta área en primates no humanos, lo que sugiere el origen del lenguaje entre los monos y los seres humanos está más cerca que muchos pensaban. El investigador explica que “los científicos han sostenido durante mucho tiempo que el lenguaje es exclusivo de los humanos.
Los monos emiten sonidos comunicativos, pero el hecho de que no tengan el mismo lenguaje elaborado que el humano es debido a los diferentes centros cerebrales de procesamiento. Ahora, este nuevo hallazgo sugiere que la arquitectura y el procesamiento cerebral entre las dos especies es más similar de lo que se pensaba”.
Saber que el área de Wernicke se encuentra en la parte frontal de la corteza auditiva también podría aportar información clínica de pacientes que sufren de daño cerebral -como un accidente cerebrovascular, o trastorno en la comprensión del habla.
Fuente: Europapress
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