Pues sí. El sistema inmunitario de una persona optimista funciona mejor que el de una pesimista. Así lo mantienen el biólogo británico Gregory Winter yel patólogo estadounidense Richard A. Lerner, galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2012, y que además de ser colaboradores profesionales, son amigos.







