Según un estudio publicado en la revista ‘Nature Neuroscience‘, por Científicos de la Universidad de Vermont, en Estados Unidos, y realizado a partir de un test psicológico con 2.000 adolescentes, aunque la impulsividad suele asociarse tanto al déficit de atención por hiperactividad (TDAH), como al consumo de drogas, ambos tienen un origen neuronal distinto.
El estudio, que se publica en la revista ‘Genes, Brain and Behaviour’, ratifica que la genética juega un “papel esencial” en el desarrollo de la enfermedad y corrobora la existencia de bases comunes entre menores y adultos que sufren esta enfermedad, según un comunicado remitido por el VHIR.
En opinión del consejero de Educación, Formación y Empleo, Constantino Sotoca, se trata de una iniciativa “muy positiva, que refleja el interés y la preocupación del Gobierno regional por atender la diversidad del alumnado y que está sirviendo de ejemplo para otras autonomías”.
Las dos historias muestran síntomas de una misma enfermedad, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, conocido por sus siglas TDAH. Entre ellas, sin embargo, se interpone un siglo y medio y una concepción radicalmente distinta del problema. Lo que antes eran sólo niños que se portaban mal, ahora son personas que siguen un tratamiento. Al menos, así lo son quienes han sido diagnosticados.