Posiblemente la ansiedad y las técnicas para reducirla es uno de los temas sobre los que más se ha escrito en psicología, pero en este artículo queremos resumir alguna de los técnicas más sencillas y habituales antes de acudir a un profesional que nos ayude.

¿Qué es la ansiedad?:
La ansiedad se suele definir como el estado emocional en el que las personas se sienten inquietas, angustiadas o temerosas. Las personas que lo experimentan sufren temor frente a situaciones que no pueden controlar o predecir, o sobre situaciones que les parecen amenazantes y peligrosas. Es un estado continuo de desesperación, en la que la persona es incapaz de disfrutar del presente ya que está continuamente pensando siempre en la actividad que tienes en el futuro.

La ansiedad puede ser normal, ante la presencia de estímulos objetivamente amenazantes o que suponen riesgo, desafío... o ansiedad patológica, que es la que caracteriza a diferentes trastornos mentales. La ansiedad descontrolada o persistente durante un período de 6 meses o más es calificada de trastorno, y por lo tanto debe tratarse profesionalmente.

Síntomas de la ansiedad:
Palpitaciones en el pecho 
Dolores en el pecho 
Mareos o vértigos 
Náuseas o problemas estomacales 
Sofocos o escalofríos 
Falta de aire o una sensación de asfixia 
Hormigueo o entumecimiento 
Sensación de falta de control 
Temor a morir 

Técnicas para disminuir el nivel general de ansiedad:
Entre las técnicas más habituales para el tratamiento de la ansiedad están:

Técnica de Distracción:
Se trata de realizar mentalmente cualquier forma de distracción que evite el centrarse en los pensamientos que generan ansiedad, como por ejemplo cantar, sumar, hablar con alguien, centrarse en sensaciones internas como los latidos del corazón, etc …

Respiración diafragmática:
Se trata de centrarse en la respiración lenta y pausada contraria a la respiración sofocada que suele acompañar a los estados de ansiedad.

Meditación y Relajación:
La ansiedad suele empezar con una sensación que se valora como peligrosa, lo que provoca que se ponga en marcha un sistema de alarma con sus consiguientes respuestas fisiológicas de defensa. Lo que consigue la meditación es romper este círculo vicioso de la ansiedad, enseñando a centrarse en esas reacciones fisiológicas para aprender a disminuirlas mediante la relajación.

Se trata de pasarle el control del sistema nervioso simpático, que es el que activa el mecanismo de la tensión muscular para huir ante un posible peligro, al sistema nervioso parasimpático que es el que controla nuestras reacciones fisiológicas cuando estamos relajados, con una tasa cardiaca más baja, una respiración más lenta y pausada y una menor tensión muscular.

Autoinstrucciones:
Son mensajes o frases que la persona se dice a sí misma cuando empieza a notar los primeros síntomas de la ansiedad, y que pretenden contrarrestar esos pensamientos que disparan el círculo vicioso comentado más arriba.

Pensamiento Positivo:
Son básicamente frases o pensamientos positivos que la persona se dice a sí misma para anticiparse y que no suceda el círculo vicioso.

Otros métodos para combatir la ansiedad son hacer ejercicio físico, y llevar hábitos de vida y de comida saludables. En todo caso, es aconsejable acudir a un especialista si estos medios no consiguen disminuir los estados de ansiedad.

 

El temor agudiza los sentidos, la ansiedad los paraliza (Kurt Goldstein.

0
0
0
s2smodern
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para facilitar la navegación y para monitorizar los hábitos de navegación de los usuarios con la finalidad de mejora de la página. Si desea más información sobre nuestra Política de Cookies pulse en Más Información. Usted presta su consentimiento si continúa navegando o pulsando en ACEPTO.